“Al igual que otros que le precedieron, este estudio proporciona evidencia adicional de que la terapia con antibióticos más allá del curso estándar de 2 a 4 semanas, no se asocia con una mejoría en los síntomas reumatológicos”, resume el profesor de la JHUSM, Michael T. Melia, quien destaca como uno de los aspectos más interesantes “el estudio de una enfermedad de Lyme diferente a la que circula en EE. UU.”

Se trata por tanto del “mayor ensayo aleatorizado de este tipo hasta la fecha”, tal como refiere uno de sus autores, el profesor de medicina y enfermedades infecciosas del Radboud University Medical Center (Países Bajos), Bart Ene Kullberg. Según publica la revista especializada The Rheumatologist, el paper recoge los datos de 280 pacientes con síntomas persistentes de artritis y dolores musculoesqueléticos.

A todos ellos se les administró 2.000 miligramos diarios de ceftriaxona intravenosa durante 14 días. Después, se les asignó al azar un tratamiento oral de 12 semanas, a base de doxiciclina (100 mg 2 veces al día), claritromicina (500 mg 2 veces al día), hidroxicloroquina (200 mg 2 veces al día) o placebo. Pasadas 26, 40 y 52 semanas desde el tratamiento, se evaluó la calidad de vida de los pacientes.

Los investigadores no hallaron diferencias significativas entre ninguno de estos grupos, ni entre los efectos secundarios que provocaba cada uno de los fármacos. "3 meses de terapia antimicrobiana no proporcionan beneficio clínico adicional a los pacientes”, concluye Kullberg, “necesitan una atención personalizada, no solo una prescripción de antibióticos”.

Para los autores, "el enfoque personal se centra en la realización de evaluaciones exhaustivas y diagnósticos alternativos, así como tratamientos independientes para cada uno de los síntomas derivados del dolor, tales como los trastornos del sueño”, propone. En cualquier caso, esperan que “el estudio haga que los médicos reconsideren el uso de la terapia antibiótica prolongada”.