Tal como recoge la revista Annals of Rheumatic Diseases, los datos empleados en el estudio se obtuvieron de las mujeres mayores de edad que habían participado entre 1996 y 2014 en la Swedish Epidemiological Investigation of Rheumatoid Arthritis. De todas ellas, 2.641 pacientes y 4.251 controles se sometieron a análisis de sangre y completaron un extenso cuestionario sobre el uso de anticonceptivos hormonales orales, sus rutinas de lactancia y potenciales factores de confusión.

Los resultados de estas analíticas, que se practicaron con el objetivo de verificar la presencia en sangre de anticuerpos anticitrulinados, sugieren que 9 de cada 10 personas con ACPA-positivo padecerán artritis reumatoide.

Aunque, en un principio, los investigadores observaron que la lactancia brindaba cierta portección contra la AR ACPA-positiva, esta relación no fue significativa al tener en cuenta factores de riesgo como el tabaquismo o el consumo de alcohol. La protección que experimentan las madres que dan el pecho se debería más bien a su bajo consumo de sustancias dañinas y no al amamantamiento en sí. 

Por otro lado, Cecilia Orellana, autora principal del estudio, y su equipo concluyeron que el riesgo de artritis reumatoide disminuía tanto en las mujeres que habían consumido la píldora anticonceptiva con anterioridad (13%), como en las que usaban el fármaco en el momento del estudio (15%).  Así mismo, observaron una interacción significativa entre desuso de anticonceptivos y el tabaquismo en cuanto al riesgo de artritis reumatoide ACPA-positiva.