LuCIN nace de la mano de la Lupus Research Alliance con el objetivo de hacer “más fácil y cómoda” la inclusión de los pacientes a la hora de experimentar nuevos tratamientos. “Esperamos mejorar la educación sobre los procesos del ensayo clínico, construir una mayor confianza con el paciente y ofrecer acceso a nuevas terapias experimentales”, explica el portavoz.

La red, que cuenta hasta el momento con la suscripción de 58 centros estadounidenses de investigación, busca facilitar el intercambio de datos clínicos y biológicos entre expertos y proporcionar un marco coordinado para poner a prueba nuevas curas potenciales de forma rápida y rentable. Se trata, en definitiva, de “trabajar juntos e implicar a los pacientes como miembros activos de la experimentación”, concluye Roy.

La nueva red de contacto, creada originalmente para probar los fármacos aprobados por la US Food and Drug Administration (FDA), también servirá para “atraer y formar nuevos investigadores interesados en el campo del lupus”, añade el director ejecutivo, “cada centro contará con mentores para tutela a la siguiente generación de talentos que investigará esta enfermedad”, adelanta.

El primer ensayo de LuCIN

El primer proyecto de la red pondrá a prueba la utilidad de Rayos®, un fármaco para tratar la fatiga producida por el lupus. El medicamento, de dosis baja y liberación retardada de prednisona esteroide, es un antiinflamatorio ya utilizado para paliar los síntomas de la artritis reumatoide.

“Los ensayos adicionales previstos incluyen el estudio de los posibles beneficios en el alivio de los síntomas, así como la comparación entre tecnologías de resonancia magnética y biopsias quirúrgicas estándar para evaluar la nefritis lúpica”, especifica el experto.