El trabajo, de acceso público, tenía como objetivo examinar la relación entre unos niveles altos de proteína C reactiva (PCR), un marcador de inflamación, y la incidencia de ERC en AR. Para ello, los científicos analizaron datos de 345 pacientes artríticos.

Los participantes fueron divididos en 3 grupos, el primero de los cuales incluía a personas con artritis reumatoide que no tenían valores altos de PCR. El segundo estaba formado por pacientes con valores altos transitorios de la proteína, mientras que el tercero incluía pacientes con valores altos persistentes en el tiempo.

A lo largo de 89 meses de seguimiento de media, el 14% de los pacientes desarrollaron ERC. La incidencia fue del 7% en el grupo 1, del 14% en el grupo 2 y del 22% en el grupo 3. En un análisis multivariado donde se incluyeron factores de riesgo clásicos, los niveles altos persistentes de PCR funcionaron como predictor independiente de la incidencia de ERC.

Con estos resultados, los investigadores japoneses determinaron que el valor alto persistente de la citada proteína era un factor de riesgo significativo para la incidencia de ERC. Esto, de acuerdo con los autores, sugiere que la inflamación persistente es marcador de alto riesgo de enfermedad renal en pacientes con artritis reumatoide.