“Actualmente, los bifosfonatos son el tratamiento de elección para prevenir fracturas en mujeres con osteoporosis; sin embargo, la duración del tratamiento no está bien establecida, ya que se ha documentado un mayor riesgo de osteonecrosis mandibular y de fracturas atípicas de fémur asociadas a su uso a largo plazo”, resume Arritxu Etxeberria, autora principal del estudio.

En 2011, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recomendó, a través de una nota de seguridad, la reevaluación de la necesidad del tratamiento con bifosfonatos tras 5 años de consumo (BF5a); sin embargo, según Etxeberria, en junio de 2013, más del 40% de todos los tratamientos con bisfosfonatos en Osakidetza eran con BF5a.

Tal como publica Gaceta Sanitaria, “el objetivo principal del estudio fue evaluar y comparar el impacto de 2 intervenciones, una estándar y otra multifactorial, para promover la desprescripción de estos bifosfonatos”, y evaluar su repercusión económica.

Para ello, se evaluaron los casos de 18.725 pacientes (94,7% mujeres) de las 10 organizaciones de servicios (OS) de Osakidetza que se encontraban en tratamiento activo con esta droga desde antes de julio de 2008.

La intervención estándar consistió en el envío de un documento de consenso sobre las recomendaciones respecto a BF5a “en el que se instaba a la suspensión del tratamiento en pacientes de riesgo bajo-intermedio de fractura”, explican. Además, este procedimiento facilitó identificadores (CIC) de los pacientes tratados con BF5a a los médicos de AP, para su revisión.

La intervención multifactorial repitió estos procesos incluyendo, además, un taller de formación de formadores de 3 horas de duración y un proceso de consenso local que contó con la participación de los servicios de Reumatología, Traumatología, Ginecología y Farmacia.

“El porcentaje de desprescripción fue del 37,2% con la intervención estándar y del 44,6% con la multifactorial, con una diferencia del 7,4%”, resumen. “Ambas estrategias se muestran muy efectivas en cuanto a la discontinuación de los tratamientos, si bien la multifactorial resulta algo más efectiva”, valora Etxeberria.

Además, la intervención de tipo multifactorial aporta un menor desplazamiento de la prescripción y un ahorro mayor. Por otro lado, los hallazgos sugieren que “mantener el tratamiento con bifosfonatos más allá de 5 años en mujeres de riesgo bajo confiere poco o ningún beneficio”.