Según informa la agencia china Xinhua, los científicos analizaron muestras de sangre de 192 pacientes y 392 controles sanos de 50 años de media. Los enfermos llevaban más de una década de media con síntomas de síndrome de fatiga crónica.

El análisis reveló que los niveles de algunas proteínas de señalización del sistema inmune o citocinas eran inferiores en pacientes con síndrome de fatiga crónica medio que en los miembros del grupo de control; en los pacientes con síndrome de fatiga crónica relativamente severo, los niveles fueron superiores.

Asimismo, los resultados demuestran que la inflamación provoca el síndrome de fatiga crónica.

Esta enfermedad produce en muchos pacientes síntomas parecidos a la gripe, mientras que en otros se manifiesta a través de problemas cardiacos, desequilibrios mentales, indigestión, diarrea, estreñimiento, dolor muscular o en ganglios linfáticos, según el profesor Jose Montoya, autor principal del estudio.

Los síntomas del síndrome de fatiga crónica suelen mejorar con antivirales, antiinflamatorios y medicamentos que regulan la inmunidad, pero de momento no existe una cura conocida ni se ha conseguido identificar el detonante de la patología, que afecta a más de un millón de personas en Estados Unidos.

En Noruega, el síndrome de fatiga crónica, también conocido como encefalomielitis miálgica, provoca al año la ausencia escolar de unos 270 estudiantes de primaria y secundaria. El desorden afecta sobre todo a jóvenes de entre 15 y 20 años y adultos de entre 30 y 35 años. 3 de cada 4 pacientes son mujeres.