Hasta ahora, el tratamiento con inmunosupresores ha sido “de tipo prueba y error”, justifica la empresa, que mediante el kit diagnóstico se propone “priorizar de forma ordenada la medicación en función de la eficacia específica de cada fármaco en cada paciente”. Para ello, se llevaría a cabo un cultivo 3D de células inmunes en la sangre obtenida del paciente (unos 10 ml) y se probarían en él las distintas concentraciones de droga.

“Es la única herramienta en el mercado que permitirá seleccionar la terapia óptima para los pacientes de artritis reumatoide”, aseguran sus creadores. “El test identifica los medicamentos a los que el paciente es más sensible y aquellos a los que se muestra resistente y, por tanto, no le serán útiles”, explican; se trata, en definitiva, de “dar en la diana”.

Según datos ofrecidos por la propia empresa, el kit diagnóstico podría reducir, en hasta un 50%, los cerca de 73.000 millones de euros anuales que la sanidad pública europea gasta paliar la dependencia de sus pacientes de artritis reumatoide. El proyecto cuenta con la colaboración científica de los hospitales Puerta de Hierro, Vall D´Hebrón y los universitarios de Antwerp, Essen, Parma y Varsovia.