“Cada vez con más frecuencia, los profesionales sanitarios se están quedando sin opciones de tratamiento para el SARM mediante regeneración de tejidos. El uso de andamios ya está en marcha en nuestro laboratorio, por lo que nos dispusimos a determinar la eficacia del recubrimiento de estas estructuras con iones de plata y sin eran útiles para la prevención el tratamiento de la osteomielitis”, matiza Loboa en un comunicado de la universidad.

Los andamios se generan a partir de un polímero llamado ácido poliláctico (PLA); un material que se biodegrada en el cuerpo y que ha sido aprobado por la FDA. Los investigadores aplicaron una liberación de iones de plata de revestimiento a los andamios que sirvieron para impregnar células madre adultas derivadas de la grasa y que podían ser desbloqueadas para generar células óseas.

Los investigadores también impregnaron los andamios con el SARM para observar si los iones de plata podían luchar contra las bacterias. Los científicos descubrieron que estos andamios, que liberan iones de plata, no solo inhibían los SARM, sino que también favorecían la formación de tejido óseo.

Los autores del estudio recuerdan que la plata es conocida por sus propiedades antimicrobionas y que resulta tóxica para una amplia gama de microorganismos como el SARM. Loboa explica que los iones de plata funcionan mecánicamente y que, en realidad, interrumpen la maquinaria celular de SARM. Los tejidos óseos se pueden formar incluso en presencia de SARM, según matiza.

“Hemos creado los materiales necesarios para desarrollar una ingeniería de tejido óseo que permita que los pacientes utilicen sus propias células de grasa para crear estructura ósea en cada paciente específico y para implantar quirúrgicamente células y tejidos con el objetivo de reducir o eliminar el riesgo de infección por SARM”, detalla Elizabeth Loboa.