La inversión del gobierno regional suma 12,5 millones de euros en total. La cantidad se ha repartido en función de un nuevo modelo de asignación de recursos a partir de un indicador social que mide las desigualdades socioeconómicas de la población en la que se encuentra cada área básica de salud. Cada equipo de Atención Primaria decidirá el número y el perfil de los profesionales que incorporará a sus ambulatorios.

Además, se asignarán otros 10,9 millones de euros del Instituto Catalán de la Salud a la bolsa de sustituciones en las áreas básicas de salud, una de las reivindicaciones de los profesionales de la Atención Primaria de Cataluña que, en las últimas semanas, han expresado públicamente su malestar por la presión asistencial que vive el sector. 

Para calcular las desigualdades, la Agencia de Calidad y Evaluaciones Sanitarias (AQuAS) desarrolló el indicador social compuesto (ISC), un índice que mide las privaciones socioecómicas de la población de referencia de un ambulatorio según criterios como la tasa de mortalidad prematura o la renta, entre otras variables. Con el ISC, el departamento detectó que 155 centros de salud precisan más recursos para atender a sus pacientes de referencia y reducir las desigualdades.

Para reajustar la brecha de financiación entre los ambulatorios de zonas acomodadas y de áreas más vulnerables, el departamento ha modificado la fórmula de asignación de los recursos, dando más importancia al factor socioeconómico. Hasta ahora, este apenas influía un 20% en el reparto del presupuesto.