Sanvicens ha destacado la necesidad de atención del colectivo ya que “cada persona con daño cerebral se enfrenta a diario y junto a su familia, a dificultades que complican su recuperación funcional y su participación social, lo que hace difícil que ejerzan sus derechos”. TRACE ha organizado actividades de sensibilización en sus instalaciones y en el Centro Cívico de Urgell para reclamar el desarrollo de la prestación sociosanitaria para las personas con daño cerebral, que incluya una red de recursos específicos y homologados.

TRACE también pide aumentar la investigación en daño cerebral, el establecimiento de programas de ayuda a las familias y el reconocimiento y apoyo a la sostenibilidad del conjunto de asociaciones de daño cerebral. Esta discapacidad, en muchas ocasiones causada por ictus y traumatismo craneoencefálico, presenta multitud de dificultades para lograr una plena reintegración social por ser un colectivo “poco conocido, incomprendido y que tiene dificultades de acceso a una recuperación funcional y muchas barreras para la inclusión social”, según apunta la asociación.

La Asociación Catalana de Traumáticos Craneoencefálicos y Daño Cerebral está formada por familiares y profesionales relacionados con pacientes de daño cerebral. La organización lucha por la defensa de este colectivo, apoya la investigación y actúa como grupo de presión para mejorar las condiciones de vida y aceptación social de los enfermos. TRACE aparece, según explican sus organizadores, como respuesta a la falta de infraestructuras para tratar a personas con daño cerebral en Cataluña.