Según informa la universidad, las almohadillas del hombro están diseñadas para proteger a los jugadores, pero la mayoría lleva un plástico rígido que puede causar contusiones cerebrales en los choques que se producen para durante el juego.

Los investigadores, dirigidos por el profesor Steve Robinovitch, añadieron a la hombrera de una capa externa de espuma blanda para comprobar si se reducía la gravedad de los impactos hombro-cabeza. Las pruebas se realizaron con maniquíes, que recibieron golpes de jugadores universitarios.

El experimento mostró que una capa de espuma de 2 cm de espesor reducía un 25% el pico de aceleración lineal de la cabeza y un 12% el pico de velocidad de rotación. Los resultados se han publicado en la revista Medicine and Science in Sport and Exercise.