Actualmente se valora que el contenido de mercurio de los huesos podría estar asociado con el índice de masa corporal (IMC), las diferencias en la anatomía del cuerpo y la edad, según un estudio de la Universidad Adam Mickiewicz (Polonia) que analizó varios factores susceptibles de afectar al contenido del hueso humano, tales como los cambios degenerativos, los parámetros radiológicos, las evaluaciones clínicas, etc.

La investigación, que se llevó a cabo para determinar el contenido de Hg en el tejido óseo del extremo proximal del fémur, contó con la participación de 95 pacientes voluntarios sometidos a reemplazo total de cadera debido a osteoartrosis idiopática de la articulación.

Los fragmentos óseos se obtuvieron, sin cápsulas ni cartílagos articulares, durante las cirugías para ser posteriormente liofilizados. Tras el secado, las muestras se pesaron y mineralizaron con ácido nítrico en un sistema de microondas para proceder a su análisis.

La concentración de Hg resultó ser más elevada en el hueso cortical del cuello femoral que en el tejido óseo esponjoso de la cabeza del hueso, tanto en las muestras femeninas como en las masculinas, si bien los valores más bajos correspondieron a las mujeres.

Respecto a las edades, se informó de un aumento significativo de la concentración de mercurio en las pacientes mayores de 50 años, mientras entre los hombres, las cantidades empezaban a ser significativas a partir de los 80 años. En cualquier caso, ambos sexos presentaban cantidades en sangre que aumentaban con la edad.

No se halló ninguna asociación entre el mercurio del hueso femoral y el tabaquismo, el consumo de alcohol o pescado, el manejo habitual de sustancias químicas, la intensidad de los dolores o los parámetros radiológicos. No obstante, sí se observó un mayor contenido de Hg en pacientes de sexo femenino que consumían medicamentos para el corazón frente a aquellos que no lo hacían.

Así mismo, se halló una correlación con el IMC femenino, posiblemente debido a la acción de los estrógenos, si bien aún es necesario estudiar el mecanismo.

En este sentido, apuntan los autores, “es digno de destacar que, en la legislación actual de la Unión Europea, no hay restricciones de nivel de mercurio en medicamentos”, a pesar de que, estudios anteriores, “hayan confirmado la relación entre la acumulación de mercurio en el cuerpo humano y el rápido avance de la aterosclerosis”.