Gunhild Hagen, autor principal del estudio, se ha basado en una muestra de 100.000 mujeres de 65 años de edad con un índice de masa corporal de 24kg/m2 que consumían 100mg de calcio y vitamina D cada día. Según los cálculos gracias al suplemento pudieron prevenirse 5.890 fracturas de cadera y 3.820 más en otros lugares.

Por otro lado, el algoritmo mostró que podrían haberse producido unos 5.917 ataques cardíacos y 4.373 accidentes cerebrovasculares adicionales, por lo que “en mujeres de esta edad los riesgos son mayores que los beneficios”, concluyen los investigadores, “la calidad de vida obtenida por prevención de fracturas no compensa la pérdida”, asegura.

"Llegamos a la conclusión de que el efecto moderado de los suplementos de calcio y vitamina D sobre el riesgo de fracturas no es lo suficientemente grande como para compensar el potencial aumento de enfermedad cardiovascular, específicamente en las mujeres que tienen un bajo riesgo de fractura ósea", ha declarado el autor en la revista Osteoporosis International.

En cualquier caso, advierten, los modelos utilizados son simplificaciones que convendría experimentar con personas reales. "No sabemos a ciencia cierta si el calcio tiene este efecto sobre las cardiopatías, pero hay que tener cuidado. Debemos optar por otro tratamiento de prevención de fracturas”, aconseja el científico.