Enfermedades como la osteoporosis, la artrosis o la pérdida de volumen de los discos vertebrales, acaban provocando problemas más graves como la hernia de disco, la estenosis o estrechamiento del canal vertebral o la deformidad de la columna (cifosis o escoliosis), que en la mayoría de las ocasiones necesitan de un tratamiento quirúrgico.

La lumbalgia o la cervicalgia están presentes en el 50% de los mayores de 70 años y, por lo general, van acompañadas de hernia discal, estenosis –estrechamiento- del canal lumbar e inestabilidad vertebral, o deformidad de columna. El tratamiento conservador en estos pacientes, a base de fármacos y fisioterapia, en ocasiones no es suficiente, de ahí la importancia de estos procedimientos quirúrgicos de mínima invasión.

Las técnicas mínimamente invasivas asistidas con neuronavegador suponen una importante alternativa para las personas mayores, puesto que permiten intervenir a los pacientes con el único límite del estado de salud general. De esta forma la edad deja de ser un factor determinante a la hora de descartar la cirugía, como en las técnicas convencionales.

Entre las ventajas de este procedimiento está que permite mantener las estructuras delicadas que componen la columna, ya que es mucho más preciso. Asimismo, reconoce la imagen diagnóstica 3D y permite fusionarla con la realidad anatómica, en este caso, de la columna. Además, se trata de cirugías más cortas, menos dolorosas y con una recuperación más rápida.