Tal y como explica el ejecutivo autonómico, este tipo de asistencia en pacientes ancianos ingresados para una cirugía por fractura de cadera logra resultados espectaculares que se traducen en una disminución de un 10% de la mortalidad y de 7 días en la estancia media hospitalaria de los pacientes frágiles quirúrgicos.

Cada año, el Hospital de Guadalajara atiende 250 fracturas de cadera en pacientes de 87 años de media. La responsable de la unidad de ortogeriatría, Teresa Pareja, ha explicado que menos de la mitad de los pacientes frágiles quirúrgicos recupera la situación física anterior a la fractura y cerca del 40% necesita residencia cuando recibe el alta.

Además de los beneficios que supone este protocolo para la salud de los pacientes frágiles quirúrgicos, el hospital asegura haber logrado un ahorro de 3.500 euros por paciente al reducirse la estancia hospitalaria. El ahorro total al año ascendería a los 950.000 euros, según afirma la Junta.

El abordaje multidisciplinar de los pacientes frágiles quirúrgicos es esencial, según señala el hospital. Es necesario, explica, debido al perfil de las personas ingresadas para cirugía. La especialista indica que este perfil ha cambiado mucho debido al envejecimiento poblacional. Los pacientes cada vez son más mayores, con gran comorbilidad y frecuente antecedente de demencia o deterioro funcional.

Para comprobar la funcionalidad del protocolo, los especialistas analizaron la evolución de 2.500 pacientes antes y después de su puesta en marcha. Durante este estudio, se evaluaron las consecuencias de la implantación del protocolo en términos de mortalidad, estancia y costes relativos a la atención de fracturas de cadera.