El experto asegura que, en principio, “tras un reemplazo exitoso de cadera o rodilla, los pacientes pueden volver a jugar al golf”. No obstante, matiza, “antes deben asegurarse de haber fortalecido correctamente la articulación”.

Para ello, el experto en Medicina Deportiva y asesor de la Asociación Alemana de Golf, Holger Herwegen, recomienda “trabajar la coordinación” mediante ejercicios de colocación y movimientos ligeros de oscilación. Este entrenamiento suave “debe tratar de recuperarse poco después de la operación”, sugiere.

En cualquier caso, advierte, debe realizarse “con moderación y bajo supervisión”, ya que, de otra forma, “las prótesis podrían dislocarse”. Una buena opción rehabilitación suave es la marcha, aunque "la rapidez con que el deportista pueda volver al campo dependerá tanto de las circunstancias personales como de la dureza del procedimiento quirúrgico”, concluye Herwegen.