Conocer los factores de riesgo de las tendinopatías puede contribuir a su prevención y tratamiento. Es lo que se deduce de un estudio de investigadores de la Universidad de Monash (Australia) y la Universidad de Leicester (Reino Unido) que se ha publicado en la revista Apunts. Medicina de l’Esport.

De acuerdo con los autores, la etiología multifactorial de las tendinopatías no se conoce lo suficientemente bien. El trabajo recoge una revisión descriptiva de los factores de riesgo potenciales, dividiéndolos en 3 grupos: los relacionados con la carga, los biomecánicos y otros factores individuales.

“Las personas menos activas también sufren tendinopatía, lo que sugiere que es probable que el efecto de la carga esté mediado por factores intrínsecos”, apunta el estudio, que recoge un breve resumen de los principales factores de riesgo y mecanismos vinculados a las tendinopatías, así como las limitaciones en la literatura actual.

En ese sentido, los autores aseguran que se conocen múltiples factores biomecánicos y neuromusculares, pero “la literatura es limitada y varios cambios neuromusculares procedentes de estudios transversales pueden haber surgido tras un dolor inicial”. El reto, dicen, es identificar factores de riesgo prospectivos e investigar si su modificación puede reducir dicho riesgo.

Respecto a la carga, los investigadores afirman que modificarlas durante el ciclo de estiramiento-acortamiento “parece que está estrechamente relacionado con el inicio de la tendinopatía”, sobre todo en las extremidades inferiores. “Tomar conciencia de los factores y mecanismos de riesgo es fundamental para la prevención y el tratamiento de la tendinopatía”, concluyen.