El centro, que ha sido asesorado por su homólogo en Colombia, aloja en sus instalaciones reservas de hueso molido, un formato que puede ser muy útil para reparar fracturas en que el tejido óseo ha quedado demasiado astillado o disuelto en pedazos muy pequeños. Las limaduras serían en este caso una especie de argamasa.

Estas reservas también son útiles por reducir los tiempos de intervención y recuperación en el paciente. Por norma general el procedimiento de reparación de la fractura pasaría por extraer los huesos fracturados y realizar un autoinjerto.

Además del tiempo y los riesgos de sangrado e infección que conlleva la cirugía, hay que tener en cuenta que el uso de los propios huesos del paciente para reparar otra zona de su tejido óseo es un proceso limitado, mientras del Banco puede obtenerse cualquier cantidad necesaria.

Una de las alternativas ha sido, hasta ahora, el uso de materiales sintéticos, como resinas o hidroxiapatita de calcio. Sin embargo, la reparación de hueso con hueso natural es más recomendada. En este sentido las reservas del Banco provienen de cirugías de reemplazo de cadera, rodilla o húmero, en que el tejido se extrae previo consentimiento de un paciente vivo.

Los tejidos, seleccionados por ortopedas especializados, se someten a varios análisis para garantizar que se encuentran libres de enfermedades infecciosas contagiosas. Así mismo, se registran datos detallados sobre los antecedentes clínicos del donante, además del origen y características del hueso.

Para garantizar la total trazabilidad del material éste debe limpiarse de sangre y otros residuos. Se desinfecta, se tritura y se eliminan hongos y bacterias. Después podrá ser almacenado hasta 5 años a una temperatura de 80 grados bajo cero.

Desde su nacimiento en febrero de este año, el Banco ha ofrecido sus servicios a un total de 25 pacientes que ya han recibido trasplantes de hueso humano. Casi todos ellos fueron atendidos por lesiones en las articulaciones de codo, hombro y muñeca; y casi siempre a causa de una caída o de manejo de material pesado.

También en Costa Rica se encuentra el Banco Nacional de Tejidos ubicado en el Hospital Nacional de Niños, un almacén de tejidos no óseos entre los que destacan los revestimientos cardíacos y las capas de piel.