El llamado Proyecto Col-Test pretende abaratar los costes de los ensayos preclínicos de los implantes de columna para “poder introducir nuevos productos en el mercado más eficaces contra la lumbalgia, una patología que puede llegar a afectar hasta al 80% de la población en algún momento de su vida”, asegura la investigadora principal, Ana Rodríguez, sobre una de las patologías reumatológicas que más bajas laborales causa.

Las últimas tendencias ortopédicas son “los implantes dinámicos de columna vertebral, una técnica que, a menudo, no llega a la fase de comercialización por los impedimentos que suponen los ensayos preclínicos”, explica la coordinadora, “esto generaba incertidumbre en el sector, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, que en algunos casos tienen que superar ensayos clínicos de más de 25 millones de euros”, ejemplifica.

“Nosotros buscamos crear productos más aceptables para la comunidad científica y más seguros para los pacientes”, defiende Rodríguez, para ello, se utilizan máquinas de ensayo específicas en las que se aplican las cargas y movimientos fisiológicos en un entorno similar al real.

De esta forma, es posible comprobar el comportamiento del implante a largo plazo y mientras es sometido a flexiones, presiones, torsiones y cargas cíclicas de hasta 10 millones de ciclos. “Este sistema permite desarrollar implantes de columna dinámicos con un comportamiento biomecánico contrastado y que serán más baratos”, asegura.

Este proyecto está financiado por el programa Retos-Colaboración del Ministerio de Economía y Competitividad español.