Gracias a estos 4 patrones sintomáticos, los científicos han validado este test como una nueva herramienta para evaluar el impacto de calidad de vida de TBI. El test ha sido denominado TBI-QOL y se ha basado en el análisis de 13 estudios originales sobre el TBI en el ejército. El texto incluye también un enfoque especial sobre cómo el TBI afecta la calidad de vida. Este tipo de trauma es una preocupación importante en el personal militar, tanto desplegado como no desplegado.

Las estimaciones sugieren que más de 294.000 miembros del servicio sufrieron un TBI entre 2000 y 2013. Más del 80% de estas lesiones fueron TBI leve, también conocida como conmoción cerebral. Los médicos analizaron patrones de síntomas neurocomportamentales y psiquiátricos en más de 1.300 veteranos que habían sufrido un TBI leve relacionado con el combate en los últimos 2 años.

El objetivo era desarrollar una clasificación o taxonomía de los síntomas después de un TBI leve para desarrollar el test. El análisis identificó 4 subtipos de síntomas. El grupo más grande de veteranos, alrededor del 38%, tuvo una buena recuperación, con tasas bajas de síntomas de salud mental y conductual.

Alrededor del 22% de los veteranos tenía síntomas psiquiátricos. Esto incluía los síntomas del estado de ánimo asociados con el trastorno de estrés traumático (TEPT), tales como hiperlocura, disociación o depresión. Pero eran menos propensos a tener dificultades cognitivas o dolores de cabeza.

Otro 22% tenía principalmente síntomas cognitivos y dolores de cabeza con pocos problemas de humor. El restante 19% de los veteranos cayeron en un subtipo mixto con una combinación de problemas de humor, quejas cognitivas y dolores de cabeza.

Con estos datos en la mano, los médicos han elaborado el test TBI-QOL, que funciona como un cuestionario para evaluar la calidad de vida relacionada con la salud después de TBI. El test TBI-QOL evalúa 20 subescalas en las áreas de salud física y emocional, cognición y participación social.

Los investigadores compararon las puntuaciones en el test de unos 100 veteranos con TBI leve con grupos más pequeños de veteranos lesionados o no lesionados sin TBI. Los resultados mostraron buena confiabilidad y validez, además de proporcionar evidencia de que las respuestas eran consistentes y precisas. El test también ha funcionado bien en la distinción entre los veteranos con y sin TBI.