Para llegar a esta conclusión, los autores norcoreanos escanearon 27 muñecas afectadas por el síndrome del túnel carpiano antes de ser tratadas, con el objetivo de establecer una línea de base para la investigación. Pasadas una, 4 y 8 semanas desde la inyección de prednisolona, volvieron a registrar la progresión de la lesión mediante ultrasonidos de alta resolución.

Además, los investigadores cuantificaron las zonas de hinchazón o arqueamiento y calcularon la capacidad y rango de movimiento en el ejercicio de flexión-extensión del dedo índice. Tal como recoge Health Imaging, el análisis evidenció una correlación significativa entre los resultados de la ecografía y la mejora del síndrome.

En este sentido, disminuyó la inflamación del nervio mediano, aumentó su movilidad y menguó la inclinación del retináculo flexor. Así mismo, las imágenes obtenidas mediante la ecografía guardaban una relación significativa tanto con los síntomas clínicos como con los niveles subjetivos de dolor del paciente.