“Se trata fundamentalmente de caídas o golpes sucedidos durante el juego, cuyos efectos más comunes son heridas, contusiones, abrasiones, esguinces y fracturas”, enumera el jefe de servicio de urgencias pediátricas, Juan Aragó, en una nota de prensa. Aunque se atendieron algunos politraumatismos graves en el centro, la mayoría no pasaron de la categoría de leves.

"Los traumatismos craneoencefálicos fueron, en su mayor parte, leves, y se apreció fractura craneal en ciertos casos”, interviene el pediatra Rafael Señer. “Únicamente un pequeño porcentaje precisó intervención neuroquirúrgica, en relación con las lesiones intracraneales asociadas”, matiza el especialista.

La presencia de cuerpos extraños en los bronquios, la faringe y el tubo digestivo, la ingesta de fármacos o sustancias tóxicas y los avisos por casi-ahogamiento, completan la lista de urgencias accidentales. Según los datos ofrecidos por la última encuesta de salud realizada por la Consejería, los más propensos a sufrir este tipo de emergencias son los niños de entre 6 y 10 años.

Así mismo, las estadísticas muestran que el hogar es el escenario más común para que los niños sufran un accidente, por encima incluso de la escuela, la calle o las instalaciones deportivas. “Muchos de estos accidentes producidos en el hogar pueden evitarse adaptando y haciendo más seguro el entorno, al mismo tiempo que se educa a los niños para que reconozcan y eviten las situaciones de riesgo”, recomienda Señer.

Gastroenteritis y enfermedades respiratorias

Entre las urgencias no accidentales destacan las patologías respiratorias, con más del 33% de los casos atendidos. “Estas enfermedades aparecen con mayor frecuencia entre los meses de octubre y marzo, coincidiendo con las bajas temperaturas”, señalan.

Los casos más frecuentes (25%) corresponden a las vías respiratorias altas, de manera que los niños se presentan en el centro aquejados de cuadros catarrales de origen vírico, amigdalitis, faringitis y laringitis. En menor medida (10%), los profesionales atienden casos relativos a las vías respiratorias inferiores, como broncoespasmos, bronquiolitis y neumonías.

“Las otitis y las gastroenteritis también han supuesto un gran porcentaje de las atenciones urgentes”, indican, seguidas por algunos casos de estreñimiento y apendicitis aguda.