La prevalencia de esta afectación degenerativa de las propiedades mecánicas del cartílago es de un 10,2% en los casos de rodilla en los mayores de 20 años, mientras las cifras ascienden al 30% en mayores de 60, según las mismas fuentes.

Teniendo en cuenta el progresivo envejecimiento de la población española y el hecho de que la presencia de artrosis aumenta con la edad, los expertos estiman un “crecimiento exponencial del número de prótesis en los próximos años”; especialmente entre la población femenina y a partir de los 55 años.

De hecho, en el periodo comprendido entre el año 2002 y el 2012, “el número de intervenciones aumentó en un 30%, practicándose un total de 42.451 sustituciones por prótesis total de rodilla (PTR)”, según cuenta José Antonio Guerrero, jefe de la Unidad de Rodilla del Hospital Universitario Cruces y de la Unidad de Artroscopia del Hospital San Juan de Dios.

Además, “el porcentaje de artrosis de rodilla sintomática en personas mayores de 60 años es del 10% en varones y del 18% en mujeres dentro de la población general”, matiza el experto basándose en datos del Atlas de Variaciones en la Práctica Médica.

Por otro lado, y según el estudio EPISER de la Sociedad Española de Reumatología, “la artrosis sintomática de rodilla tiene una prevalencia puntual del 10,2% y la artrosis de mano del 6,2%”, recuerda, “alrededor de la mitad de la población adulta de más de 50 años muestra signos radiológicos de artrosis de rodilla”.

Entre las consecuencias positivas de esta prevalencia se cuenta el hecho de haber mejorado en el conocimiento de la patología y su manejo. Tanto es así que las prótesis son “cada vez más personalizadas, conservando el mecanismo y las condiciones de la rodilla original del paciente”.

Prótesis de precisión milimétrica

“Las nuevas tecnologías permiten crear prótesis de rodilla personalizadas y colocarlas con una precisión milimétrica mediante la navegación quirúrgica y de forma mínimamente invasiva”, reitera el presidente de la Sociedad Española de Rodilla (SEROD), Francisco Maculé.

Esta técnica “permite al cirujano realizar los cortes con la precisión de una computadora sin el uso de guías introducidas en el fémur y la tibia”, explica el experto quien recalca la capacidad y autonomía del cirujano más allá de la “ayuda técnica” prestada por el navegador.

“Antes, lo que se hacía era una prótesis robotizada; el mismo mecanismo para todo el mundo”, recuerda Maculé, “ahora cada vez más se estudia el eje de esa rodilla, de ese paciente en concreto y se hace una prótesis alineada para cada paciente”, sentencia.

“Esto es especialmente relevante puesto que una prótesis de rodilla mal ajustada y alineada puede provocar que su vida útil se reduzca notablemente debido a un juego deficiente de la articulación”, advierte, “en estos casos, el paciente tendría que someterse a una nueva operación de rescate, mucho más cara y compleja”.