Según destaca la sociedad en una nota de prensa, se trata del primer estudio sobre la pérdida de estrógeno y sus consecuencias en el disco lumbar que incluye hombres en el grupo de control. En concreto, se analizaron los datos mediante resonancia magnética de 1.566 mujeres y 1.382 hombres.

Tal como muestran los resultados, entre los sujetos jóvenes los hombres son más susceptibles a la degeneración del disco lumbar que las mujeres premenopáusicas. Sin embargo, la pérdida de estrógenos asociada al climaterio provoca que las mujeres posmenopáusicas sufran más lesiones en el disco lumbar que sus pares masculinos.

Tanto en hombres como en mujeres, el disco lumbar se va degenerando con la edad, pero la diferencia más significativa en cuanto a niveles de estrógeno y afectación lumbar en sujetos de ambos sexos se produce unos 15 años tras el inicio de la menopausia.  

Aunque la NAMS aconseja realizar más estudios “para determinar cuál de los 2 factores -la edad o la menopausia y su disminución de estrógenos- juega un papel más importante en la degeneración del disco lumbar”, también admite la evidencia que asocia la menopausia a la erosión del disco.

Dado que la evidencia disponible apoya firmemente la participación de la deficiencia de estrógenos en la degeneración del disco lumbar, “las mujeres posmenopáusicas deberían ser firmas candidatas para someterse a terapias hormonales”, concluye JoAnn Pinkerton, director ejecutivo de la NAMS.