La primera fase de proyecto, becado con 115.000 euros por la Fundación Mutua Madrileña, consistió en la comparación de pacientes con dolor crónico y voluntarios sanos sin dolor. Mediante la aplicación de una novedosa técnica de espectroscopia cerebral, los investigadores hallaron “cambios a nivel cerebral correlacionados positivamente con la sintomatología que el paciente refiere en sus actividades de la vida diaria”, explica el doctor Julián Taylor, responsable del proyecto.

Dichos hallazgos suponen que “podríamos estar cerca de obtener una herramienta objetiva para diagnosticar a estos pacientes”. Sin embargo, para poder confirmar la hipótesis, los investigadores necesitan contrastar los datos obtenidos a partir de pacientes con dolor crónico y los de pacientes recuperados totalmente del latigazo cervical.

De este modo, “podríamos comprender por qué unos pacientes son capaces de recuperarse mientras que otros permanecen con los mismos síntomas años después”, señala el equipo, dirigido por el traumatólogo Andrés Barriga. Entre las hipótesis que manejan para dar solución a esta incógnita se encuentra la existencia de una sensibilización central; una causa que ya ha sido validada en pacientes con fibromialgia y lesionados medulares con dolor neuropático.

Accidentes de tráfico, responsables de 98% de latigazos

Según datos facilitados por el Hospital de Parapléjicos, el esguince cervical afecta cada año a más de 25.000 españoles. La patología, originada en un 98% tras la colisión trasera de vehículos, suele remitir a los pocos días o semanas del accidente de tráfico; sin embargo, “en algunos pacientes, el dolor continúa hasta hacerse crónico”.