Las características residenciales influyen en la recuperación del paciente hispano tras una lesión cerebral traumática (TBI); entre ellas, la proporción de hablantes de idioma extranjero (no inglés) presentes en el barrio, según concluye un estudio de la Kessler Foundation. El texto, publicado en el Journal of Head Trauma Rehabilitation, ilustra “la importancia de adaptar las intervenciones al individuo con TBI, teniendo en cuenta el vecindario al que regresa”.

El investigador principal, Anthony H. Lequerica, y su equipo se basaron en los datos de 706 hispanos -57,9% hispanos nativos estadounidenses y 42,1% hispanos inmigrantes, nacidos fuera de EE.UU.- registrados en la base de datos TBI Model System del National Institute on Disability, Independent Living and Rehabilitation Research (NIDILRR).

Según el estudio, los hispanos inmigrantes que vivían en un barrio con mayor proporción de hablantes de idiomas extranjeros tenían 2,8 veces más probabilidades de recuperar su productividad (empleo o actividades de voluntariado) pasado un año desde el TBI, en comparación con sus homólogos en áreas con menor proporción de hablantes de idioma no inglés.

Entre los habitantes de vecindarios con menor número de hablantes de idioma extranjero, los hispanos nativos estadounidenses tenían 2,7 veces más probabilidades de ser productivos tras un año desde el TBI, en comparación con los hispanos inmigrantes. Estos datos “demuestran la importancia de investigar la recuperación del TBI dentro de diversas comunidades”, defiende Lequerica, “existe una compleja combinación de factores que afectan a los resultados y que puede hacer que difieran de los de la cultura mayoritaria dominante”.