El peso del paciente no influye en la tasa de éxito de la cirugía de reparación del menisco, según un estudio del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio. Su autor principal, el cirujano ortopédico David Flanigan, defiende reparar el menisco siempre que sea posible, en vez de eliminarlo, ya que podría prevenir futuros problemas de rodilla a estos pacientes de mayor peso.

“Muchos cirujanos ortopédicos tienden a suponer que más peso significa más presión sobre la articulación y, por tanto, un mayor riesgo de que la reparación quirúrgica pueda fallar”, admite Flanigan en una nota de prensa de la universidad. “Nuestro razonamiento también era ese; ya que, además, la carga sobre la articulación puede aumentar el riesgo de artritis”.

Sin embargo, tras analizar a más de 400 pacientes durante los 2 años siguientes a sus cirugías, los autores descubrieron que no había ninguna diferencia en las tasas de éxito de la reparación del menisco entre los pacientes con índices de masa corporal (IMC) inferiores a 25 puntos y los pacientes con sobrepeso (IMC>25).

Los resultados sugieren que “los cirujanos no debemos considerar el peso como un factor importante a la hora de decidir si un paciente es un buen candidato para la cirugía de reparación”, sentencia el experto. “Si un menisco es reparable y la cirugía es apropiada para ese paciente, puede realizarse y tendrá el mismo éxito que si dicho paciente pesase menos”, concluye.

Además, según la investigación, el menisco es una estructura vital para la protección de la rodilla. En este sentido Flanigan recomienda evitar su eliminación y optar por la reparación, ya que podría evitar la progresión de cambios artríticos en la rodilla.