Peter White, autor principal del trabajo, ya había realizado una investigación previa con 500 usuarios de dispositivos móviles. De todos ellos, el 54% de los que practicaban un uso intensivo y el 12% de quienes utilizaban el móvil de forma moderada, padecían síndrome del túnel de carpo.

Con estos antecedentes, White y su equipo plantearon un nuevo experimento con 48 estudiantes universitarios seleccionados mediante un muestreo estratificado de los usuarios intensivos y no intensivos de dispositivos móviles. Los voluntarios se sometieron a un cuestionario y a mediciones ecográficas de los parámetros morfológicos del túnel de carpo.

El análisis mostró que el entumecimiento y el dolor en la muñeca eran más frecuentes entre los sujetos que utilizaban sus dispositivos móviles durante más de 5 horas al día. “Esto demuestra que el uso excesivo de dispositivos electrónicos puede estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar síndrome del túnel de carpo”, concluye White.

“La educación de los jóvenes en cuanto al uso de dispositivos móviles es importante y debe ser vigilada y supervisada”, señala, “especialmente entre los niños y los adolescentes más jóvenes, ya que son menos capaces de autorregularse”, sugiere el experto.