Vincent Chi Ho, autor principal del estudio, ha sugerido que esta técnica conjunta de punciones y corrientes eléctricas terapéuticas, podría paliar los síntomas, aumentar la destreza y la funcionalidad de la extremidad, así como facilitar la recuperación de la fuerza de pinza.

El estudio, publicado por Canadian Medical Association Journal, contó con la participación inicial de 181 pacientes (aunque sólo 174 terminaron el proceso) de entre 18 y 70 años, que padecían presión en el nervio mediano de la muñeca.

Todos ellos fueron equipados con una férula nocturna pero sólo 90 recibieron sesiones de electroacupuntura; 13 en total a lo largo de 17 semanas. Al acabar el tratamiento, este grupo presento una menor gravedad según la proporción de la Symptom Severity Scale of the Boston Carpal Tunnel Questionnaire.

Así mismo, obtuvieron mejores puntuaciones en el test “Disability of Arm, Shoulder and Hand Questionnaire” (DASH), en las escalas de funcionalidad, fuera y destreza. Esta última se midió según la rapidez con la que los pacientes podían completar una prueba de agarre. Las diferencias en cuanto a sensibilidad y percepción de dolor no fueron significativas entre un grupo y otro.

“A pesar de la incertidumbre sobre su efectividad, varias autoridades como el National Institute for Health and Care Excellence (Reino Unido) o la American Academy of Orthopaedic Surgeons, siguen recomendando el tratamiento conservador de entablillado de muñeca”, dice el autor, “sin embargo, hasta hoy, no existía una indicación a favor o en contra de la acupuntura”.

El equipo de investigadores se ha cuestionado en este sentido si los datos expresados por los participantes podrían estar “sesgados por la esperanza en el tratamiento”, pero recientes estudios sobre la influencia de las expectativas han desmontado esta posibilidad.

El autor ha querido destacar también los puntos fuertes de trabajo, entre ellos el hecho de que los voluntarios fueran en su mayoría mujeres, el sexo de prevalencia en el padecimiento del síndrome del túnel carpiano.

Si bien será necesario realizar investigaciones más extensas, concluye, el tratamiento propuesto es recomendable en casos crónicos leves o moderados, en los que no haya necesidad de cirugía.