La fractura proximal de húmero será la patología por fragilidad ósea más frecuente en 2050, según un estudio presentado por la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario de Valme durante el último Congreso de la Federación Europea de Asociaciones Nacionales de Ortopedia y Traumatología (EFORT 2018). En este encuentro, el traumatólogo Maximiliano Sánchez Martos y los residentes Adelaida Vivas y Javier Guerrero expusieron sus estudios sobre el abordaje mínimamente invasivo de fracturas de húmero y sobre el manejo de fracturas de extremo proximal de húmero.

Los traumatólogos presentaron las ventajas de las técnicas quirúrgicas por abordaje percutáneo en fracturas diafisarias de húmero, incidiendo en la importancia de la sistematización del enclavado endomedular fresado y los beneficios de su incorporación a la práctica clínica. Según sus datos, provenientes de un centenar de pacientes, este abordaje es menos invasivo, evita bloqueos nerviosos y garantiza una recuperación más rápida.

En un segundo estudio, los médicos de Valme abordaron el manejo terapéutico de las fracturas del extremo proximal de húmero y su relación con la fragilidad ósea. Tras estudiar los casos de 200 pacientes durante 5 años, y ante el probable aumento de esta patología, los autores consideran fundamental su tratamiento y prevención secundaria. “Las fracturas de extremo proximal de húmero son lesiones graves con una alta morbilidad”, resume la Junta de Andalucía en una nota sobre el congreso. Para prevenirlas y reducir su incidencia deben diagnosticarse precozmente y “en relación a un buen control terapéutico de la osteoporosis”.