Martínez-Tirado y su equipo, del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) en Barcelona, se encuentran estudiando “lo que podría convertirse en una valiosa herramienta experimental para analizar el potencial metastásico en diferentes tipos de sarcomas”, afirman. Para ello cuentan con cepas de ratones a las que inoculan células cancerígenas en los músculos de la pantorrilla.

Una vez el tumor alcanza el tamaño deseado, los científicos extirpan la masa cancerosa del animal. "Este procedimiento implica una cirugía poco agresiva que permite la supervivencia de los ratones con una vida normal durante un periodo suficientemente largo para el desarrollo de metástasis a distancia", explican en el paper publicado por Oncotarget.

"Creemos que este modelo ortotópico nos permite representar más adecuadamente la evolución de una metástasis en el sarcoma de Ewing, ya que el tumor primario crece en su ambiente natural", justifica Martínez-Tirado, "gracias a esta nueva herramienta, hemos sido capaces de identificar cómo la proteína CAV1 regula una vía prometastásica en el SE”, celebra el autor.

También han logrado entender el papel de las proteínas RPS6 y RSK1 “como nodos clave de este proceso, hallazgos con un beneficio potencial para los pacientes”, insiste, ya que “las células tumorales inyectadas pueden propagarse a sitios de metástasis en otros órganos con especificidades comparables a la situación humana”.