Todo empezó con un arrancamiento del tendón proximal del recto femoral izquierdo que lo dejó 4 meses fuera de juego. En esa zona se concentran muchas de las lesiones que sufren los futbolistas; un ejemplo de esto es el argentino Leo Messi, que ha sufrido reiterados problemas en el bíceps femoral de ambas piernas.  

Meses más tarde, en abril del año pasado, Modric sufrió un esguince de ligamento colateral medial en la rodilla derecha que lo sacó de la temporada. Se trata, igualmente, de una lesión común que suele estar vinculada a la actividad deportiva, y especialmente a la práctica de fútbol. A esto se sumó, hace un año, un problema en el abductor.

En esta ocasión, el croata ha sido diagnosticado de una lesión condral en la rodilla izquierda, tal y como recoge el parte médico publicado el Real Madrid en su página web. Por la misma vía, el equipo informó el pasado domingo 2 de que el jugador había sido sometido a una intervención a cargo de los doctores Manuel Leyes y Mikel Aramberri, de los servicios médicos Sanitas Real Madrid, bajo la supervisión del jefe de los servicios médicos del equipo, Jesús Olmo.

 

El jugador había recibido un golpe en el partido que enfrentó a su equipo con el Espanyol de Barcelona. Como consecuencia, se desprendió un fragmento del cartílago que estaba causando molestias al futbolista. Ante estos casos, se suele optar en principio por el tratamiento conservador. Otras alternativas incluyen tratamiento regenerativo con células madre o la reconstrucción con tejido autólogo o aloinjertos.

Los médicos del Madrid han optado por someter a Modric a una artroscopia, una técnica frecuente que permite visualizar el interior de la articulación e intervenir en tiempo real. Se le ha retirado el fragmento desprendido y ahora se someterá a rehabilitación con el objetivo de recuperarse lo antes posible y poder volver a jugar. La baja, según los expertos, durará al menos un mes.