Las causas de contusión suelen responder a prácticas inadecuadas durante el ejercicio, como la falta de equipamiento o su uso inadecuado, las malas condiciones de los terrenos de juego o el mal calentamiento previo.

“Para practicar un deporte es necesario ponerse en forma, a fin de obtener una base atlética física, y practicarse un chequeo médico con el propósito de estar preparado para realizar ejercicio sin correr riesgo”.

Es el consejo de especialista en Medicina del deporte y subdirector del Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra (México), José Gilberto Franco Sánchez, quien exhorta a aficionados y entrenadores a seguir unas pautas adecuadas.

“Debe existir una supervisión apropiada por parte de los entrenadores, un calentamiento previo y una hidratación adecuada”, recuerda, “conviene tomar abundantes líquidos y descansar entre un ejercicio y otro”.

Aunque los deportistas de alto rendimiento siguen dietas “orientadas a necesidades energéticas”, aquellos que practican deporte de forma recreativa deben optar por regímenes “con base de frutas, verduras, proteínas y carbohidratos”, recomienda, “también es útil evitar las harinas procesadas”.

En cualquier caso, si la lesión llega a producirse, “la rehabilitación empieza desde la atención en el campo”, puntualiza, “la toma de antiinflamatorios y analgésicos, así como la aplicación de la venda, debe realizase de manera inmediata a la lesión”.

Generalmente las lesiones no son de gravedad y sanan por completo pasados entre 10 y 15 días; sin embargo, “una lesión atendida durante la siguiente hora tras el accidente supone un 40% del trabajo de recuperación”, argumenta Franco, tal como recoge la Agencia de Noticias del Estado de México en un comunicado.