Se trata de una técnica percutánea propia del centro madrileño, que ha querido probar su eficacia comparando los resultados clínicos con los de la técnica habitual de reducción abierta y osteosíntesis con placa (RAFI). Para ello, han realizado un estudio retrospectivo descriptivo en 39 pacientes con facturas intraarticulares de calcáneo.

Según el estudio, que publica la Revista del Pie y Tobillo, en los 15 pacientes intervenidos mediante la técnica de balón de cifoplastia se consiguió una buena alineación con un pie plantígrado y estable. Tras un seguimiento medio de 14,57 meses, los investigadores, dirigidos por Deborah González-García, no hallaron ningún caso de infección superficial o profunda.

Tampoco se reseñaron casos de problemas relacionados con la herida quirúrgica y, en el 53,33% de los sujetos, las complicaciones derivadas de la intervención de la fractura intraarticular de calcáneo fueron clasificadas como menores. Por otro lado, un 62,5% de los 24 pacientes intervenidos mediante RAFI con placa, presentaron problemas de cicatrización.

Entre los sujetos que habían tratado su fractura intraarticular de calcáneo mediante manipulación de Omoto y balón de cifoplastia, el tiempo medio hasta la intervención fue de 3,18 días, mientras que, en el grupo de RAFI, alcanzó los 11,78 días.

Por todo ello, González-García y su equipo han concluido que el tratamiento de las fracturas intraarticulares de calcáneo con la técnica percutánea utilizada por el centro garantiza “una estancia hospitalaria menor, así como una menor tasa de hospitalización comparada con la RAFI”.