Los médicos también consideran que en ningún caso ha habido mortalidad en el tiempo. “Todos los pacientes deambulaban en carga en el momento de producirse la fractura y todos ellos han conseguido volver a deambular en carga”, cita el texto. Aun así, los expertos señalan que en algunos pacientes han perdido una media 20º de flexión de rodilla en varios casos de fractura supracondílea.

“Los factores más importantes en nuestros pacientes con respecto a la producción de la fractura han sido la alteración de la capacidad de deambulación tras la artroplastia de cadera y la fragilidad ósea”, explican los autores. El trabajo está basado en una revisión retrospectiva de 7 pacientes tratados entre 2010 y 2013.

Las artroplastias de rodilla tenían al menos 5 años desde su implantación y las de cadera menos de un año después de haber sido cementadas de forma bipolar en 6 pacientes. Las artoplastias fueron implantadas por una fractura desplazada del cuello femoral. Las fracturas fueron tratadas mediante osteosíntesis con placa de estabilidad angular y ha abarcado todo el segmento femoral interprotésico. Excepto un paciente, los demás han sido revisados durante 12 meses como mínimo.