Con el objetivo de ampliar la información al respecto y las medidas preventivas, los investigadores del órgano regulador de los deportes de la escuela secundaria pública estudiarán los casos de sus más de 800.000 atletas de futbol y futbol femenino, así como la causa de sus lesiones y el tiempo de recuperación. 

Será “un paso clave en el desarrollo de una base de datos nacional de contusiones en los jóvenes que contribuya a reglamentar en favor de la seguridad de los deportistas”, adelanta Irma Ugalde, pediatra del Children's Memorial Hermann Hospital y el University of Texas Health Science Center at Houston, en declaraciones a la agencia Efe.

“Los niños pequeños que juegan, por ejemplo, a fútbol americano, están expuestos a recibir golpes repetidos en la cabeza que pueden causarles problemas en el futuro, como disfunciones en el aprendizaje, dolores de cabeza crónicos e incluso problemas psiquiátricos u otros problemas neurológicos crónicos”, justifica la pediatra.

Por eso, insiste, es “muy importante que se tome conciencia de la situación y que la sociedad entienda que estos golpes, aparentemente sin importancia, pueden derivar en problemas mucho mayores si no se toma el descanso necesario o si se repiten reiteradamente”, advierte Ugalde.

“La mitad de los niños que sufren golpes en la cabeza durante sus partidos o entrenamientos no lo reportan y no visitan a su médico”, ejemplifica la experta sobre este “riesgo innecesario” al que se exponen los jóvenes atletas. En definitiva, “un niño que ha sufrido un golpe en la cabeza no puede regresar a la competición o regresar a la escuela hasta que lo permita su doctor, ya que su cerebro necesita un reposo adecuado”, concluye la responsable.