Los investigadores utilizaron parámetros asistenciales para evaluar a los pacientes que habían sido ingresados por fractura de cadera entre los años 2002 y 2013. En los 2.942 casos se evaluó la estancia preoperatoria, la estancia global y la mortalidad, así como los protocolos de intervención geriátrica iniciados en 2006 mediante la comparación de datos entre las etapas previa y posterior a su puesta en marcha.

La intervención geriátrica supuso una reducción progresiva de la estancia media y de la mortalidad, aunque con una tendencia a aumentar la estancia prequirúrgica. Al comparar la actividad del año 2013 con la del 2006, la estancia media se redujo del 18,5 al 11,2 días (39,2%) y la mortalidad desde el 8,9 hasta el 6,8% (23%).

La estancia preoperatoria media se mantuvo en 2,7 días de media en los años postintervención, frente a 2,4 en los años previos. A pesar del incremento anual del precio diario de la hospitalización por factura de cadera, el descenso de la estancia implicó una reducción del coste del proceso que superaba los 900.000 euros anuales.

El estudio, publicado en la Revista Española de Geriatría y Gerontología de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), ha sido coordinado por investigadores de la sección de geriatría, y de los servicios de admisión y medicina interna del Hospital Universitario de Guadalajara, del Hospital Clínico San Carlos y de la Universidad de Alcalá