Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron a 1,42 millones de adultos de entre 18 y 28 años de edad por su alto riesgo en sufrir una lesión cerebral. De esta forma, comprobaron que, de las 77.519 personas con antecedentes de lesión cerebral, 402 fueron encarceladas, lo que fue más del doble de los que no tenían antecedentes de esta enfermedad.

Además, los investigadores encontraron que el encarcelamiento fue 2,47 veces mayor en hombres que habían sufrido una lesión cerebral traumática antes de ser encarcelados en un centro penitenciario, en comparación con los hombres que no lo habían hecho. Para las mujeres el riesgo fue de 2,76 mayor en las que habían padecido esta lesión.

La lesión cerebral traumática es una causa importante de muerte y discapacidad en todo el mundo. Aunque las células cerebrales en el lugar del impacto se dañan de inmediato, muchas más células pueden perecer en las horas y los días posteriores al trauma a medida que los axones dañados sucumben a las lesiones.

Los estudios sugieren que la lesión axonal generalizada contribuye a muchos de los problemas de larga duración con el aprendizaje, la memoria y el movimiento comúnmente asociado con lesiones en la cabeza, además de que productos de desecho molecular se acumulan en el cerebro después de una lesión en la cabeza. Estudios recientes indican que el cerebro borra esta acumulación molecular durante la fase de ondas lentas del sueño donde la actividad del cerebro se sincroniza en ondas de elevada amplitud.