El objetivo es evaluar si la APM mejora los síntomas mecánicos mejor que una cirugía simulada. Este estudio se llevará a cabo en 5 clínicas ortopédicas de Finlandia a través de estudio multicéntrico aleatorizado, en doble ciego controlado con cirugía simulada.

Los pacientes son adultos de entre 35 y 65 años con un desgarro de menisco degenerativo y sin osteoartritis de rodilla a los que se les realizará una APM o una cirugía simulada. Estos pacientes harán una autoevaluación de los síntomas mecánicos antes de la cirugía, y a los 2, 6 y 12 meses después de ella.

70 pacientes fueron asignados aleatoriamente para someterse a APM, y 76, para cirugía simulada. En 32 pacientes (46%) del grupo de APM y en 37 (49%) del grupo de cirugía simulada se detectó rigidez o bloqueo articular antes de la cirugía.

Las cifras del seguimiento fueron de 34 (49%) y de 33 (43%), con una diferencia de riesgo de 0,03 (IC del 95%, -0,06 a la 0,12). En el subgrupo de 69 pacientes con síntomas de rigidez o bloqueo en el preoperatorio, la diferencia de riesgo fue de 0,07 (IC, -0,08 a la 0,22).

Los análisis fueron post hoc. Los resultados solo pueden generalizarse para rigidez articular de rodilla y, ocasionalmente, para bloqueo articular, ya que pocos pacientes informaron de otros tipos de síntomas mecánicos.

La resección de un menisco desgarrado no tiene ninguna ventaja añadida sobre la cirugía simulada para aliviar la rigidez y el bloqueo de rodilla. Estos resultados cuestionan si los síntomas mecánicos son causados por un desgarro degenerativo de menisco y se extreman las precauciones en utilizar las autoevaluaciones de estos síntomas por los pacientes como un indicador de APM.