Los tacones no son los únicos zapatos que afectan a la salud, sino también las bailarinas, las zapatillas abiertas y las botas blandas. Los investigadores indican que este tipo de calzado puede causar dolor de espalda si se usa muy a menudo, y que los zapatos ideales deberían ser modelos acordonados por delante para mantener el pie firme y no influir en la posición a la hora de sentarse.

Los investigadores subrayan que las mujeres deberían limitar el tiempo que pasan con tacones altos y zapatos abiertos, y usar en el trayecto hacia el trabajo o los eventos sociales calzado de gimnasia o que brinde firmeza. “Si los zapatos son muy estrechos, no se puede caminar de modo normal. Cuando se camina, la rodilla, la cadera y la zona lumbar se mueven juntos para minimizar la presión que llega a las articulaciones. Si una de estas partes del cuerpo no se mueve como debe, se produce más presión en estas zonas”, explica el estudio.

No solo los tacones afectan a la espalda. La investigación también apunta a que la ropa influye de igual manera en la salud ya que, según explican los expertos, vestir pantalones muy ajustados puede limitar la movilidad y obligar a los músculos a permanecer en tensión para compensar el cambio de postura. De esta manera, los médicos recomiendan no abusar de las prendas ajustadas y vestir ropa que no dificulte los movimientos naturales del cuerpo.