Según informa Osalan en una nota de prensa, la mayoría de las bajas dentro del mundo laboral se deben a este tipo de trastornos. “Si ponemos el foco en País Vasco, los trastornos musculoesqueléticos en el ejercicio 2015 supusieron 14.345 accidentes de trabajo con baja y suponen el 54,2% del total de accidentes del trabajo”, destaca Alonso. 9.947 de ellos se debieron al sobreesfuerzo del trabajado.

Durante 2015, continua Osalan, se produjeron 769 lesiones musculoesqueléticas sobre un total de 1.887 enfermedades profesionales, lo que supuso casi un 41% del total. El director de Osalan ha destacado los problemas de salud que acarrean los trastornos musculoesqueléticos, que abarcan desde pequeñas molestitas y dolores (dislocaciones, torcerduras, etc.) a cuadros médicos más graves que obligan a solicitar la baja laboral e incluso a recibir tratamiento médico.

En opinión de Alberto Alonso afrontar los trastornos musculoesqueléticos no solo ayuda a mejorar las vidas y la salud de los trabajadores, sino que también tiene sentido desde el punto de vista empresarial. Según el director de Osalan, al abordaje de estos trastornos ha de tener en cuenta que las posturas, esfuerzos o movimientos que pueden ocasionar estas patologías casi nunca son decididos voluntariamente por el trabajador, sino que están condicionados por el diseño del puesto, por los tipos de tareas que deben hacerse y su organización.

Osalan considera que las soluciones a este problema de salud pueden partir de acciones preventivas fáciles y baratas, por ejemplo, adaptando el diseño para mejorar las posturas de trabajo (adaptar el puesto de trabajo a la persona); profundizando la conciencia del riesgo, proporcionando formación e información sobre buenos métodos de trabajo; procurando no manipular manualmente cargas pesadas, mecanizando o automatizando las operaciones, o disminuyendo el peso de los objetos manipulados, realizar pequeñas interrupciones del trabajo (de 1 o 2 minutos) cada pocos minutos, evitar el trabajo repetitivo…