“El estado nutricional subóptimo se observa a menudo en los pacientes hospitalizados de todas las especialidades médicas, pero, en el campo de la Traumatología y la Cirugía Ortopédica, la desnutrición es generalizada”, resumen los autores del trabajo.

Con el objetivo de analizar la prevalencia del problema y evaluar la relación entre la desnutrición y los resultados clínicos, los científicos reunieron los datos de 1.055 pacientes traumáticos de nivel I, atendidos entre 2014 y 2015. A todos ellos se les realizó un cribado de riesgo nutricional (NRS), en el que el riesgo de malnutrición se situó en una puntuación de ≥3.

Así mismo, los resultados clínicos que se tuvieron en cuenta incluyeron:

  1. La tasa de eventos adversos.
  2. La duración de la hospitalización.
  3. La movilidad después del tratamiento quirúrgico. 

Tras analizar los diferentes casos, hallaron que el 22,3% de los pacientes traumáticos tenía una puntuación NRS ≥3, mientras en el 77,7% el estado nutricional era regular. La tasa de malnutrición resultó ser mayor en las cirugías sépticas (31%), seguidas de las puramente traumatológicas (19,2%) y las artroplastias (15,1%).

Además, la mayor prevalencia de desnutrición se observó en pacientes traumáticos ancianos, con fracturas típicas de la edad geriátrica, tales como la de pelvis o columna vertebral lumbar (47,4%) fémur proximal (36,4%) y húmero proximal (26,7%). Por otro lado, las tasas más altas de malnutrición coincidieron con los periodos de hospitalización prolongada y el retraso en la movilización postoperatoria.

“La incidencia de acontecimientos adversos en pacientes con riesgo de desnutrición fue estadística y significativamente mayor en comparación con la de los pacientes traumáticos con un estado normal nutricional”, resumen los autores. En concreto, el porcentaje fue de 37,2% contra 21,1%.

Por todo ello, “la desnutrición debe ser considerada un factor importante y que impacta directamente en la recuperación de los pacientes traumáticos”, defienden. “Sobre todo en aquellos de edad avanzada o que sufran infecciones postoperatorias”. En tal caso, sugieren, “deben ser monitorizados cuidadosamente durante la hospitalización”.