El Centro de prevención e investigación de lesiones de Harborview (HIPRC) ha desarrollado un protocolo para una respuesta estandarizada ante lesiones cerebrales pediátricas.

El Centro de Prevención e Investigación de Lesiones de Harborview (HIPRC) ha desarrollado un protocolo para una respuesta estandarizada ante lesiones cerebrales pediátricas, según ha recogido EurekAlert!. Las medidas se están utilizando en el centro medico de Harborview, en el centro de trauma pediátrico de Nivel I. En él, reciben atención cada año 120 personas con trauma cerebral, aproximadamente.

Los médicos están cada vez más cerca de prevenir el daño al cerebro en desarrollo de un niño cuando sufre un traumatismo craneal. Para ello, es fundamental medir y regular el nivel de dióxido de carbono del niño para asegurar que el cerebro recibe suficiente oxígeno en la sangre. De esta manera, es posible prevenir una lesión craneal secundaria. En el caso de que el nivel de dióxido de carbono sea alto, puede aumentar la presión intracraneal. Por el contrario, si el nivel es bajo se asocia con una circulación cerebral deficiente.

“Para medir el dióxido de carbono de las exhalaciones de los pacientes es necesario utilizar el método de la norma dorada”, según la Dra. Jen-Ting Yang. El patrón oro consiste en la toma de muestras de dióxido de carbono a través de la arteria. Sin embargo, existe otra manera de obtener el nivel de dióxido de carbono, la capnografía de marea final.

Investigación

Para observar el método más efectivo, los investigadores llevaron a cabo un estudio y encontraron poca concordancia entre ambas. Los profesionales analizaron a 137 niños menores de 18 años que ingresaron en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediatricos de Harborview entre 2011 y 2017. Gracias a la participación de los menores con lesiones cerebrales pediátricas, los científicos obtuvieron 445 puntos de datos emparejados de ambos métodos.

En este sentido, Mónica Vavilala, directora de HIPRC, ha asegurado: “Hemos podido usar la evidencia de los pacientes de trauma cerebral para ofrecer una mejor hoja de ruta que permita una atención de buena calidad”.

Los resultaron demostraron que únicamente el 42% de los datos emparejados tenían relación. Además, esta conexión fue más baja en los pacientes durante las 8 primeras horas de ingreso. Por lo tanto, demostraron que la capnografía de marea final no era igual de efectiva que la de línea arterial.