Los autores partieron de la hipótesis de que utilizar un arco en C para adquirir imágenes intraoperatorias reduciría la necesidad de una segunda cirugía. Entre los años 2009 y 2012, 50 pacientes que fueron diagnosticados con una fractura aislada de arco cigomático (FAAC) que requería tratamiento quirúrgico. Los pacientes fueron distribuidos de forma aleatoria en 2 grupos: 25 pacientes en un grupo experimental en que se realizaba reducción de la fractura y corroboración inmediata de un adecuado resultado con arco en C intraoperatoriamente.

El otro grupo estaba formado por 25 pacientes que consolidaban la muestra de control en que se realizaba reducción de la fractura con imagen posterior a la cirugía. El estudio explica que los resultados mostraron que no hubo diferencias significativas entre ambos grupos. Sin embargo, existió la ventaja de poder reducir de nuevo la fractura inmediatamente si el resultado no era satisfactorio en el grupo experimental.

La reducción de la fractura aislada de arco cigomático es, habitualmente, realizada a distancia mediante un abordaje temporal de Gillies. No se recomienda una reducción abierta por la gran morbilidad y complicaciones asociadas. Sin embargo, al realizar una reducción cerrada, es muy difícil precisar si fue realizada de forma correcta. Los expertos subrayan haber demostrado que la adquisición de imágenes intraoperatorias con un arco en C para evaluar la reducción de FAAC es una técnica útil en el tratamiento de dichas fracturas.