La intervención, bautizada como vertebrectomía múltiple y re-equilibrio pélvico es un proceso complejo y mucho más invasivo que las técnicas convencionales, pero puede ofrecer una mejoría a pacientes con deformidades graves, de más de 90 grados.

La vertebrectomía no debe ser un tratamiento de primera elección, pero sí puede ser recomendable para un pequeño grupo de casos extremos. Entre ellos se contarían los pacientes con restricciones respiratorias importantes o que han visto gravemente disminuida su esperanza de vida.

La intervención “consiste en la resección de varias vértebras a través de un abordaje posterolateral de la columna, generalmente las del vértice de la deformidad, porque suelen estar más desfiguradas”, explican Julio Valencia, Javier Márquez y Mónica Rivero, padres del invento.

“Una vez extirpadas, es menos complejo conseguir una alineación más completa de la columna, que permite al material que se usa para la estabilización soportar mejor las cargas que el propio enfermo produce cuando se pone derecho”, han resumido.

En primer lugar, se lleva a cabo una disección que expone la columna y parte de la pelvis, elevando los músculos y tendones adheridos. Se procede entonces a un desanclaje que librea la médula del aprisionamiento al que le somete la deformidad.

El proceso de extirpación de las vértebras se desarrolla gracias a la combinación de avanzadas técnicas de diagnóstico radiológico, biomodelos, reconstrucciones en 3D, bisturís piezoeléctricos y técnicas de microcirugía y resección mediante motores de alta velocidad.

Una vez finalizados estos pasos, se procede a la estabilización pélvica mediante barras y tornillos. Este procedo otorga solidez y equilibrio, especialmente necesario en pacientes con parálisis en los miembros. Es el caso de dos pacientes de 13 y 20 años que ya se han sometido a la técnica.

Ambos, enfermos de espina bífida abierta, sufrían mielomeningocele lumbosacro y dorsal, con una paraplejia fláccida secundaria e hidrocefalia asociada. Tras el fracaso de las técnicas estándar, los jóvenes se sometieron a la vertebrectomía múltiple, que logró una corrección de más de 45 grados.

“Estos pacientes llevan más de un año operados, estables radiológica y clínicamente, con equilibrio estable y con la corrección mantenida”, destacan, “aunque habrá que sumar experiencia, gracias a estos pacientes y otros que se encuentran en evaluación prequirúrgica, tenemos una opción más que ofrecer”.