Según las investigaciones de una comisión conjunta con la Universidad Americana de Beirut, en el Líbano, el Gobierno y sus aliados utilizaron esta estrategia en una escala sin precedentes. Entre marzo de 2011 y septiembre de 2016 murieron 426 profesionales sanitarios en bombardeos. Además, otros 180 murieron por disparos, 101 fueron torturados hasta la muerte y 61, ejecutados.

El Gobierno de Al Assad transformó la asistencia sanitaria en un arma privando a las personas de ella por la fuerza, escriben los autores del estudio. La comunidad internacional reaccionó de forma insuficiente ante estas violaciones del derecho civil, lo que socava las bases del principio de neutralidad médica en los conflictos armados, añaden.

Además, muchos profesionales sanitarios se vieron obligados a abandonar el país, lo que agrava la situación de escasez de asistencia médica, una importante causa también de la huida de la población, señalan. Esta investigación denuncia que los ataques al personal médico han sido realizados en un 96% de los casos por el gobierno sirio y su principal aliado: Rusia.

Según el estudio, que Rusia participe en los ataques de forma activa pone en peligro el fundamento de la neutralidad médica, según lo establecido en el derecho internacional humanitario. “El 2016 marcó el año más peligroso hasta la fecha, pero continúan estos ataques a los trabajadores de la salud en Siria”, alerta en The Lancet el doctor Samer Jabbour, uno de los autores principales de este informe.

Este estudio también asegura que, a pesar de las reiteradas denuncias, la comunidad internacional no ha actuado para frenar estas “violaciones de los derechos humanos” que algunas organizaciones incluso califican como “crímenes de guerra”. Los ataques contra trabajadores de la salud han incluido ejecuciones, encarcelamientos, secuestros y torturas. Por ejemplo, el hospital de Kafr Zita en Hama ha sido bombardeado 33 veces desde el año 2014 y otro hospital subterráneo de Aleppo fue atacado 19 veces en 3 años y destruido totalmente en octubre del 2016.