El hospital indica que no se le practicó una cesárea a la mujer por la negativa familiar a la intervención. "Debido a que la cabeza del bebé era demasiado grande, el médico sugirió una cesárea, pero la mujer y su familia rechazaron el procedimiento y firmaron un acuerdo para el parto vaginal", indica el hospital en un comunicado. Más tarde, la mujer, que sufría un dolor considerable, salió de la sala y le pidió a su familia una cesárea. La familia rechazó el procedimiento por segunda vez, subraya el centro médico.

Por el otro lado, el marido de la mujer indicó a los medios locales que había solicitado una cesárea, pero que el médico dijo que era demasiado tarde para la cirugía porque la mujer estaba a punto de dar a luz al bebé. La mujer se lanzó por una ventana del hospital después de que se le negara practicarle esta intervención. Tenía 26 años y se había registrado en el hospital a finales de agosto para dar a luz.

A la vez, investigadores de la provincia noroccidental de Shaanxi, región donde han ocurrido los hechos, han declarado  que el personal del hospital no prestó la debida atención y no estaba preparado para una emergencia. La ley china requiere que los hospitales obtengan el consentimiento del paciente y de los miembros de la familia antes de un procedimiento quirúrgico. En la práctica, sin embargo, se espera que los doctores traten a pacientes según sus deseos incluso sin el consentimiento de la familia, dijo el abogado Zhi Lihua. El caso se volvió viral en las redes sociales, con personas que criticaban tanto a la familia como a la ley.