A la una de la madrugada, una ambulancia llegó al lugar para asistirla. Lo que pasó a partir de entonces es una incógnita. Al parecer, en un primer momento los sanitarios pensaron en llevarla al hospital más cercano. Pero la mujer nunca ingresó. Según argumenta el fiscal, los 2 sanitarios “decidieron saciar, ante el estado de semiinconsciencia en el que se encontraba la mujer, sus instintos sexuales y para ello a las 2.03 horas pararon el vehículo”.

Según la declaración de la víctima, en un momento dado, ella recuperó la consciencia y les advirtió de lo que hacían. “Ambos procesados retrocedieron y le dijeron a la mujer que no dijera nada de lo que había visto”, comenta el fiscal en su petición de 7 años de cárcel. A las 2.17 horas, según relata el fiscal, los acusados comentaron a la central que la mujer quería irse a su casa y firmar el alta voluntaria.

Al día siguiente denunció los hechos. Sin embargo, era su testimonio contra la de los 2 sanitarios, que se declararon inocentes en todo momento. La causa fue al juzgado de instrucción número 16 de Barcelona, donde entre las pruebas de la Fiscalía se encuentra que al revisar el GPS del vehículo de emergencias resultó que estuvo quieto más de un cuarto de hora pocos metros antes de llegar al hospital, y lejos del lugar donde atendieron en un primer momento a la víctima.