En total, la ONG señala que cerca de 8 millones de niños carecieron de acceso a una asistencia médica básica durante el año pasado. Además, Save the Children especifica en un documento que más de la mitad de los 3.500 establecimientos médicos que hay en el país se encuentran cerrados o con funcionamiento parcial. A su vez, también subraya la falta de personal cualificado, dado que muchos médicos decidieron irse de Yemen al comienzo del conflicto.

En Yemen, en el sur de la península arábiga, se desarrolla una guerra civil desde 2014. Una coalición liderada por Arabia Saudí, que apoya al Gobierno del presidente Abed Rabo Mansur Hadi, lleva a cabo bombardeos aéreos contra los rebeldes hutíes, de confesión chiita, que tomaron el control en varias zonas del país. Debido a la intensidad del conflicto, la ayuda humanitaria casi no llega a Yemen. Según señala la organización, la población infantil tiene que afrontar también otro mal que azota el país: el hambre.

La malnutrición de los niños es una consecuencia directa de la carencia de productos alimenticios, la falta de agua potable y del hundimiento de sistema sanitario. Faltan también medicamentos, el paro es alto y, muchas veces, los salarios a los funcionarios no se pagan. Y en El-Khoukha, una localidad de 5.000 habitantes a mitad de camino entre Hodeida, al norte, y Mokha, al sur, la situación es mucho peor, según indica la ONG.