Según informa Renal & Urology News, el trabajo del equipo estadounidense mostró un incremento progresivo del uso de NP. Así, la nefrectomía parcial suponía el 17% de las cirugías realizadas en la cohorte seleccionada en 2002; en 2008, la proporción ascendía hasta el 32%, y en 2014 alcanzaba el 38% del total.

A nivel general, del total de pacientes estudiados, el 69% había sido sometido a una nefrectomía radical (NR); el resto, había pasado por una nefrectomía parcial (NP). Ese grupo era significativamente más joven. De hecho, solo el 8% estaba por encima de los 75 años, frente al 17,6% del grupo de NR.

Los análisis mostraron una tasa media de filtración glomerular preoperatoria estimada más alta en el grupo de NP, que además tenía menos posibilidades de desarrollar enfermedad renal crónica de fase 3. Entre los pacientes con ese estadio, la proporción que recibió nefrectomía parcial se mantuvo relativamente estable durante el periodo estudiado.

Para los investigadores, los especialistas no apuestan por realizar la extirpación parcial en pacientes más mayores quizás porque consideran que van a tener menos beneficios a largo plazo o por los riesgos de la intervención. Los resultados de la investigación están recogidos en Urology.